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Dofus Wakfu
El Final...

Innumerable Vs. Kralamar

La guerra no ha cesado... el olor a sangre sobre los campos de trigo se hacía cada vez más fuerte a medida que las batallas se libraban, dentro del clan Innumerable yacían nuevos mercenarios cuyo único propósito era luchar por un ideal y una razón, su libertad, jóvenes guerreros con alto desempeño en el combate hacían de este poderoso ejército un escudo casi impenetrable... casi...

Tratando de conciliar el sueño se encontraba el joven Edi recostado sobre aquella cama hecha de Bambúes oscuros, los más resistentes, forrada por una blanca y hermosa lana de Jalató, tratando de no imaginar los cientos de veces que hizo rodar cabezas a todos esos monstruos al lado de sus fieles amigos que siempre le acompañaron, tratando de no imaginar aquella noche en que la oscuridad se apoderó de su hermano Riverfire dejándolo a merced de la muerte, el joven Osamodas se movía de un lado a otro tratando de sacar todos estos pensamientos de su mente hasta que por fin logró medio cerrar los ojos y descansar por un par de horas.

Del otro lado del castillo Innumerable, la fortaleza, se encontraban los guerreros encargados del mando luego de su Líder Edi, Orophim, Juakinah, Leo, Alex, Jerson, Diosadel-Tiempo y el mismo Vict Arista, uno de los pocos sobrevivientes de las batallas de Innumerable desde el Inicio, los jóvenes conversaban sobre la situación que acontecía. Poniéndose de pié el Osamodas Vict Arista exclamó.

  • Debemos hacer algo! Esta situación no puede seguir así, hemos luchado durante todos estos años y no hemos logrado conseguir nada aún.
  • Y que sugieres Vict, acaso creíste que iba a ser sencillo? Dijo Orophim, Ocra de alto rango y mano derecha también del clan Innumerable.
  • No, sé que no es fácil y sé que no debo decirles esto pues Edison me lo ha confiado pero es necesario que lo sepamos todos y así tomaremos la mejor decisión.
  • De que hablas, vamos sácalo de una vez Osamodas. Dijo el Sadida Leo
  • Está bien, hace ya varios meses que sucedió el ataque de Riverfire a la fortaleza, esa noche luego de toda la tensión y los guerreros heridos no pudimos prestar atención a lo que sucedía, pero esa noche Riverfire dijo algo muy importante a Edi algo que definiría el rumbo de este mundo...

Habiendo contado lo que había sucedido esa noche los jóvenes guerreros se sentaron a reflexionar y a conversar entre ellos para determinar cuál era la mejor solución a todo este gran problema.

  • Está bien, hagámoslo, dijo Alex
  • Estoy de acuerdo, exclamó Leo
  • Si no hay otra solución entonces que así sea, dijo Jerson el joven Sacro guerrero
  • Demonios Vict no puedo creer que te hayas guardado esto todo este tiempo, pero estamos juntos en esto! Dijo la joven Xelor
  • Entonces hagámoslo, poniendo la mano en medio de la mesa el Osamodas que se hacía llamar Mr. Alex por su gran elegancia y estilo exclamó para sellar el pacto que llevaría a nuestros guerreros al final de aquel largo sendero llamado libertad.
  • Conmigo no cuenten, dijo Juakinah, ya estoy muy vieja para estos trotes, tengo problemas de la columna y me canso muy rápido.

Todos quedaron observando a la anciana con ganas de asesinarla y colgarla de un árbol de olmo.

  • Está bien está bien, iré con ustedes nada más para asegurarme de que no los maten.

Todos soltaron una gigantesca carcajada mientras bebían un vaso de cerveza de Amakna bien fría. Mientras al otro lado de la puerta silencioso el joven Edison los escuchaba mientras sonreía levemente un tanto orgulloso por sus valientes guerreros.

A la mañana siguiente cada uno de los guerreros equipaba sus mochilas con toda clase de armas, nerviosos por aquel largo camino que debían tomar lleno de bestias sedientas de sangre, sabían que era la única forma y que no había marcha atrás.

  • Vict Arista!, Exclamó Edi tomándolo por sorpresa mientras arreglaba las cosas para aquella travesía.
  • Que sucede! Saltando de un susto y girando de inmediato cubriendo lo que este tenía a sus espaldas.
  • No, nada solo pasaba por aquí y quería ver que hacías.
  • Eh... eh.. yo... nada, nada jej, arreglo unas ropas para los jóvenes de escasos recursos de las afueras de Brakmar.
  • Brakmar eh? Pero tú eres un bontariano de corazón, si te ven los guardias te atraparan.
  • Jaj, sabes bien que no son problema para mí.

Cambiando el semblante a preocupado el joven Edi se acercó a la ventana de la habitación de Vict.

  • Sabes Vict, jamás pensé que todo esto llegaría tan lejos, apenas éramos niños cuando todo esto empezó, aquellas gigantescas alas sobre el cielo y esos monstruos que acabaron con todo...

Un silencio se apoderó de aquella habitación en ese momento mientras una suave brisa atravesaba las ventanas inundando aquel lugar.

  • Si recuerdo todo muy bien, dijo Vict. Pero tú sabes que hay una solución para esto y no podemos quedarnos quietos sabiendo que podemos intentarlo.
  • No es tan sencillo Vict, dijo Edi, esa Bestia no es como cualquiera, nunca nadie ha podido derrotarla, ni siquiera mirarla a los ojos, solo una persona ha sobrevivido a ella y casi murió de no haber sido por una joven Aniripsa que le brindó sus cuidados en ese momento.
  • Quien era esa persona? Preguntó Vict
  • Mi padre, respondió Edi agachando la cabeza levemente...
  • Sé que conoces ya nuestros planes Edi y espero que no hagas nada para detenernos por que como sea lo hemos de intentar y sobreviviremos...
  • Vict... yo iré con ustedes...

En ese momento a espaldas de los dos Osamodas estaban los otros 6 guerreros listos y armados para partir quienes con una sonrisa de tristeza en sus rostros sabían que este era un viaje del cual quizás nunca más regresarían.

Armados hasta los dientes los 8 guerreros se disponían a salir de la fortaleza y al abrir las puertas de la misma se encontraron con una gran multitud de guerreros de otros clanes dispuestos a acompañarlos en aquel sombrío camino, guerreros de Clanes reconocidos como Juno, Luz, Whisper, Tzunami, Ownages, Crimson, Hellheim, y muchas más se unieron a pesar de la rivalidad en algunos para luchar contra esta poderosa bestia.

  • Edisondairo, mi nombre es Liszm Guerrera y Líder del Clan Whisper, estamos a tu disposición y listos para librar esta batalla a costas de nuestras vidas si es necesario.
  • Edi, dijo Vict, los guerreros del Clan Tzunami también están dispuestos a luchar por esta causa.

Levantando su arma Edison exclamó a gran voz.

  • Hoy libraremos la que será la batalla de nuestras vidas, hoy venceremos al mal o moriremos intentándolo, Hoy seremos más que todos aquellos que osen desafiarnos!

En una sola voz se escuchó un fuerte grito ensordecedor que cubrió el bosque y los cielos en ese instante.

Como un gran terremoto la tierra temblaba con los pasos de todos aquellos cientos de guerreros marchando en una misma dirección, las bestias más pequeñas se escondían al ver a todos esos valientes luchadores marchar hacia aquel lugar llamado la Turbera Abismal que era el lugar donde habitaba la terrible bestia, pero mientras los monstruos más pequeños se escondían, los más grandes afilaban sus garras y sus colmillos esperando a que los guerreros entrasen a su territorio.

Habiendo cruzado el puente del valle de la muerte la oscuridad del bosque se hacía cada vez más espesa y los brillantes ojos de los monstruos que ahí habitaban se veían entre las sombras y acercándose cada vez más.

  • Todos quédense juntos, decía Alex, no se alejen, son bastante agresivos y atacaran en cualquier momento.

Mientras tanto en la Isla de Otomai  los demás guerreros se organizaban para abrir las puertas del Antro de la poderosa bestia, no era una tarea fácil, como los descendientes de cada Dios debían posicionarse en parejas por raza uno de sexo femenino y el otro de sexo masculino sobre unos pilares específicos para poder abrir las puertas de aquel horrible lugar.

Un rugido se escuchó de lo más profundo de aquellos pantanos nauseabundos.

  • Que ha sido eso? Preguntó Diosadel-Tiempo.
  • Con una sonrisa en los labios algo sádica el joven sacro Jerson afirmó. Ya saben que estamos aquí jeje.
  • Qu.. quienes saben que estamos aquí...
  • Ellos CUIDADO!! Gritó  Edison!

Monstruosidades que parecían haber salido del mismo infierno se lanzaron contra ellos, monstruos que parecían haber sido hechos de lodo y fango totalmente deformes los emboscaron atacándolos por todos lados. Los guerreros empuñaron sus armas y empezaron a luchar sin descanso, uno tras otro iban cayendo pero parecía que por uno que caía dos más se levantaban, era una batalla épica entre bestias de ambos bandos, entonces entre aquellas bestias se empezó a formar una más grande con unas garras enromes y extremadamente afiladas el monstruo que parecía ser el rey de todos ellos.

  • Pero qué demonios? Dijo Leo.
  • Ese ha de ser fácil Leo, se parece a ti. jaj! Exclamó Orophim sonriendo y atacando a aquel Rey.

Con fuertes dagazos, martillazos y bastonazos atacaban a aquellos monstruos, las palas arcos y varitas volaban por todos lados y la sangre corría sobre el suelo húmedo y empantanado de aquel lugar,  desde lo más alto de un árbol los jóvenes del clan Whisper liderados por Liszm atacaban sin cesar con flechas a todo dar con un alcance y una precisión única las cuales bajaban cuanta bestia les era posible.

Mientras esto sucedía en la Isla de Otomai ya casi habían completado el enigma de los pilares, una joven y hermosa Eni caminaba un tanto nerviosa hacia aquel pilar que abriría las puertas de aquel terrible lugar.

  • AHH!! Tomen, tomen malditas cosas asquerosas! Gritaban Jerson y Leo espalda con espalda rebanando a los monstruos quienes parecían disminuirse en cantidad.

De repente todo quedó totalmente quieto, los monstruos empezaban a retroceder y parecían asustados, desvaneciéndose en el suelo parecían derretirse para escabullirse y huir del lugar y al retirarse totalmente dejaron un sendero abierto por el cual hacia el fondo se veía una enorme Puerta con símbolos en insignias grabadas en ella abriéndose lentamente.

Todos quedaron atónitos mientras veían como estas puertas se abrían de manera progresiva, mirando todos se acercaban caminando a paso lento pero firme, entonces Edi se detuvo y volteó lentamente sonriendo.

  • Parece que aquí es donde nuestro viaje termina, agradezco de verdad a todos aquellos que pusieron su esfuerzo y nos ayudaron a llegar hasta aquí. Sé que son lo suficientemente fuertes para luchar contra esta bestia aunque no sé si podamos sobrevivir pero nosotros iniciamos esta pelea y nosotros debemos terminarla.

Al decir esto los 8 guerreros se encontraban ya del lado interior de la puerta y de un fuerte golpe el poderoso sacro Jerson estremeció aquel lugar y con sus dagas atravesó las cadenas que sostenían la puerta haciendo que esta cayera de golpe dejando solo a los 8 guerreros dentro del terrible lugar.

Todos los demás guerreros preocupados y un tanto desconcertados solo pudieron sentarse a esperar lo que sucediera y rogar a sus Dioses por que todo saliera bien.

Caminando dentro de aquel lugar los 8 guerreros armados avanzaban a paso lento esperando llegar a donde la gran bestia, aunque no tardó mucho cuando una neblina empezó a aparecer con un olor espantoso, los guerreros empuñaron más sus armas y se detuvieron en el acto al ver una sombra inmensa acercarse a ellos, era una sombra realmente enorme y rugía y crujía como si masticase los huesos de algún animal o de algún guerrero que hubiese tomado desprevenido, un par de gigantescos ojos brillaron entre la sombra y sin dar aviso unos tentáculos enromes se lanzaron contra los guerreros.

De un salto atrás los guerreros tomaron sus armas y empezaron a atacar a la terrible bestia la cual era protegida también por aquellos monstruos de barro deformes, atacando con un poderoso bastón Edi acertaba cada golpe sin descanso mientras los demás guerreros se defendían a armas, golpes y escudos sin detenerse, los tentáculos de la bestia se levantaron y empezaron a salir muchos más de la nada lanzándose contra los guerreros quienes evadían los golpes siendo casi alcanzados pues a pesar de su tamaño aquella bestia era extremadamente veloz. Tratando de sobrevivir los 3 Osamodas invocaron a sus mejores bestias para atacarlo con el máximo de su poder como invocadores, la joven Xelor trataba de darles unos cuantos minutos más de tiempo ralentizando a su objetivo el cual parecía no ceder mucho, al mismo tiempo Leo el poderoso Sadida lanzaba sus zarzas para inmovilizarlo mientras Jerson era feliz recibiendo todos los golpes de aquel monstruo que parecía solo darle más poder al demente sacro, Orophim a lo lejos atacaba con sus poderosas flechas que obviamente daban siempre en el blanco pero era casi inútil pues los ataques de los poderosos guerreros parecían no causarle mucho daño y estos ya empezaban a agotarse.

La pelea parecía interminable, los guerreros bastante heridos caían al suelo casi sin poder levantarse, era una batalla ya perdida, en el suelo ya todos y Edi tratando de ponerse en pié veían como la bestia se acercaba para darles el golpe final y acabar con sus vidas.

  • Me temo que esta guerra está perdida hermanos míos... exclamó Edi mal herido en el suelo.
  • Ha sido un honor pelear al lado suyo señor... dijo Vict también herido en el suelo...

Los demás guerreros sonreían como burlándose de la muerte mientras esperaban que esta llegase asintiendo con la cabeza el haber sino también un honor pelear al lado de todos aquellos formidables guerreros.

  • Adiós mis amigos, dijo Juakinah. Que los Dioses nos guarden...

Aquel monstruo con tentáculos levantó sus vectores sobre ellos para darles fin y lanzándose como un rayo los abalanzó para chocarlos contra ellos y el suelo pero fue entonces en ese momento en el que un estallido inmenso se escuchó y cientos de flechas atravesaron los tentáculos de aquel monstruo, a medio alzar la mirada los guerreros vieron como todos aquellos que venían con ellos habían destruido la puerta y habían pasado para ayudarles a derrotar a la bestia, la joven Ocra Liszm se acercó corriendo a donde estaba tirado Vict Arista tomándolo en sus brazos.

  • Estas bien?
  • Solo un poco golpeado.
  • Ya han hecho suficiente. Sonriendo tiernamente. Es hora de que nosotros acabemos con esta pelea. Reposando un delicado beso en los labios del joven Osamodas lo recostó y apartó del lugar junto a sus amigos y con aquel gigantesco grupo de guerreros se lanzaron contra la terrible bestia de la oscuridad.

De pié delante de todos aquellos guerreros la joven Ocra junto a Golden del clan Juno, Naenia del Clan Ownages, Olaly del clan Luz, Paris de Crinsom y todos los guerreros se enfrentaron al monstruo con sus poderosas armas, esquivando uno a uno sus poderosos ataques los guerreros se acercaban y neutralizaban recibiendo los golpes directos pero sin desfallecer hasta llegar al vector principal de aquel monstruo que parecía indestructible.

  • Por la Libertad! Gritó Edi poniéndose de pié mientras los demás guerreros se levantaban tras el
  • POR LA LIBERTAD! Gritaron todos los guerreros que habían en ese lugar al mismo tiempo.

Como el rayo que cae del cielo sin dejar rastro por su gran velocidad todos los guerreros lanzaron su ataque más poderoso contra aquel monstruo atravesándolo totalmente y sacando su corazón del otro lado de la bestia, los ojos del monstruo se tornaron en blanco mientras de su vector principal un líquido negro, el que sería su sangre se derramaba a chorros mientras se desplomaba ante los ojos de todos que gritaban de alegría por la muerte de aquella bestia.

Heridos, cansados, algunos sin vida cargados por otros saliendo a paso lento de aquel lugar que se destruía detrás de ellos...

  • Creo que... aquí empieza una nueva era. Dijo Edi. A partir de este momento no somos uno ni dos, ni diez, ni mil... somos más que todo eso, somos Innumerables...

Saliendo a la luz dejando atrás aquel horrendo lugar los que habían quedado en la Isla de Otomai les esperaban y al verlos salir entre la neblina gritaron de alegría, algunos lloraron por la pérdida de sus seres, otros compartieron ese dolor, mientras otros simplemente tuvieron que esperar para morir como héroes...

-Vict-Arista-



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